Especial para Cronica Roja por Miguel Kertetz
MATÓ UNA NIÑA DE CUATRO AÑOS E HIRIÓ DE GRAVEDAD A OTRA. LUEGO SE DISPARÓ EN LA CABEZA Y MURIÓ EL JUEVES
El Cordón Norte se vio sacudido el miércoles por un drama cuando Juan Arsenio Soria Bermúdez, el dueño de la carpintería de Magallanes casi Galicia discutió en la calle con su esposa. En medio de la riña, efectuó tres disparos, matando de un balazo a su hija Melany de 4 años, hiriendo a su bebita Angelina de 1 e, introduciendo el arma en su boca, intentó suicidarse, hecho que a la postre culminó el jueves en el CTI del Hospital Maciel.
La pequeña continúa internada en el Pereyra Rossell, con la bala alojada en el tórax. La niña de 4 años, que se interpuso entre sus padres, murió en el acto y la otra, que estaba en brazos de su madre, recibió un roce de bala en el mentón. La esposa resultó ilesa.
En declaraciones a Telenoche 4, su hermana dijo que él le pedía ayuda. Un vecino dijo saber que el alcohol era uno de los protagonistas habituales de las discusiones familiares.
En declaraciones a Telenoche 4, su hermana dijo que él le pedía ayuda. Un vecino dijo saber que el alcohol era uno de los protagonistas habituales de las discusiones familiares.
Vivían en Constituyente y Minas, el autor de los disparos, su esposa y las niñas. El hombre solía mantener altercados con otro carpintero de la zona del Palacio Peñarol y con su propio hermano.
Un testigo que trabaja junto al homicida en una carpintería indicó que el domingo pasado el hombre había adquirido un arma calibre 38 y que discutía a menudo con su mujer.
Un testigo que trabaja junto al homicida en una carpintería indicó que el domingo pasado el hombre había adquirido un arma calibre 38 y que discutía a menudo con su mujer.
El caso no es atípico. De acuerdo a un informe divulgado este lunes por el Observatorio sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior, cada 14 días muere una mujer, víctima de violencia familiar. La mitad muere a manos de su propia pareja; la tercera parte, por arma de fuego. Las víctimas no denuncian; más de la mitad no están separadas, casi la mitad de los asesinos se suicida. De 2006 a la fecha, se pasó de 5000 a 11.500 denuncias.
Algunas puntas:
Mathías Vega, que trabajó ahí tres meses, comenta que era un tipo serio, callado y que tomaba. Su empleado también tomaba
No hay comentarios:
Publicar un comentario